martes, 31 de enero de 2012

Mitología Vikinga, su religión y sus costumbres

Hacia el III milenio antes de nuestra era, sucesivas oleadas de pueblos germánicos, procedentes de Europa central, colonizaron la región escandinava, llevando consigo el culto a la personificación de diversas fuerzas de la naturaleza, común a la mayoría de las religiones indoeuropeas. Estas migraciones coincidieron con un progresivo cambio climático que trajo inviernos más largos y gélidos.
Los Aesires eran dioses guerreros, moradores en Asgard, descendientes de un primer dios, Buri, según parece carente de atributos, que fue engendrado por la vaca primordial Audumla cuando lamía un bloque de sal. El dios mayor era Odín (o Wotan), llamado "padre de los dioses" y dotado de poder sobre todos ellos. Suya era la sabiduría, encarnada en dos cuervos, Hugin y Munin, que siempre le acompañaban. Aconsejaba a los reyes, a veces disfrazándose de mendigo e introduciéndose en las cortes reales y, armado de la imparable lanza Gungnir, era también un temible guerrero.
El segundo Aesir en importancia era Thor, hijo de Odín y campeón, señor de la tempestad y la batalla furiosa; él imbuía en los guerreros (berserks) la furia asesina en combate. Poseía un martillo mágico, llamado Mjolnir ("el aplastador"), que siempre volvía a la mano que lo había lanzado.

Tyr, hermano o hermanastro de Thor, era el dios de la espada, la batalla juiciosa y la justicia; Tyr y Thor se complementaban de la misma manera que los griegos Ares y Atenea.
Evidentemente, los vikingos no sólo creían en los dioses guerreros, pero en esta sociedad las armas eran empuñadas por la clase gobernante, puesto que estos dioses se convirtieron en los más importantes para el pueblo. Las numerosas historias de Thor, en las que recorre el mundo matando gigantes con su martillo, junto con las historias que escribieron testigos extranjeros, confirman esta teoría.
Si un hombre moría en combate, iba al Valhalla, donde los muertos luchaban de día y al anochecer sus heridas se cerraban; entonces se reunían en un gran banquete presidido por Odín y atendido por las valkirias. Las mujeres o los hombres que fallecían de muerte natural iban al submundo, donde reinaba Hel. Éste era un lugar muy oscuro, donde las almas de los muertos flotaban por doquier como sombras sin cuerpo. Por supuesto, los vikingos preferían la muerte en batalla.
Los agricultores adoraban a Frei y Freya, dioses de la fertilidad. Los comerciantes y marinos invocaban a Njord (la antigua diosa Nertus) cuando necesitaban vientos favorables en sus viajes. Y otras profesiones tenían a otros dioses menores por patronos. Los nórdicos creían en la existencia de numerosos dioses de distinta importancia. Aparte de los Aesires, existían los Vanires, dioses de origen misterioso aliados de los primeros, si bien se habían combatido y cambiado rehenes, como Frei y Freya: esto sugiere que los Vanires eran deidades agrícolas, posiblemente anteriores al culto Aesir. Hay otras divinidades sin una filiación clara, como Loki, dios cuyo poder residía en la mentira y que siempre acompañaba a los Aesires. También poseían numerosos diosecillos y genios, como los enanos, elfos, gnomos y koboldos. Era normal que cada casa tuviera su correspondiente enano o ninfa tutelar, a los que se podían ofrecer sacrificios para recibir su ayuda u obtener una suerte favorable.

Los vikingos creían que el universo era un gran fresno llamado Yggdrasil. Bajo el fresno, entre las raíces (en el submundo de Hel), vivían las Nornas, tres mujeres ancianas (como las Moiras griegas) que tejían los hilos de la vida en un gran tapiz para el que se empleaban los hilos de todas las vidas. Cuando una persona moría, cortaban su hilo. Los hombres vivían en el medio de Yggdrasil, en un lugar llamado Midgard, formado por Odín y sus hermanos a partir del cadáver del gigante Ymir. Los malignos gigantes del hielo, los Jötuns, vivían en Utgard, en el otro extremo del fresno. Querían invadir Midgard, y estaba escrito que llegaría el día (Ragnarok) en que ellos, junto a los grandes demonios (Hel, Surtur, Loki, el lobo Fenris, la serpiente Iörmungadr...), combatirían y darían muerte a los dioses, cuando las crías de Fenris hubieran devorado el Sol y la Luna y el invierno eterno se cerniera sobre la Tierra. Pero hasta entonces, los Aesires protegían Midgard de los Jötuns y las tramas del infame Loki. Los dioses vivían en Asgard, en la copa del árbol.
Por desgracia, no existen muchos testimonios escritos originales sobre los vikingos, ya que la escritura fue casi desconocida hasta la llegada del cristianismo. Algunas de las fuentes son las antiguas piedras rúnicas, donde se describe superficialmente a los Aesires, y algunos de sus rituales. Otra fuente de información son las historias de Islandia y los textos de los mercaderes árabes originarios de Oriente Medio. Una tercera fuente, mucho menos fiable, fueron las historias escritas por monjes, a menudo posteriores a la era vikinga, con las que los cristianos intentaban desterrar el culto a los Aesires.
Además, existen restos arqueológicos que ofrecen alguna información más sobre el culto a los Aesires; en su mayor parte se trata de tumbas halladas en aldeas vikingas.
En la actualidad, en las excavaciones de las tumbas, los arqueólogos pueden encontrarse con numerosas sorpresas: desde restos de caballos hasta pequeñas joyas, como un amuleto con la conocida representación del martillo de Thor. Eso indica el alto grado de convicción en la existencia de una vida después de la muerte en el culto Aesir.
Sin embargo, es probable que estas tumbas correspondan al período en que el cristianismo empezó a desplazar el culto pagano vikingo. Esto significaría que los vikingos ofrecían sacrificios en honor a los muertos, a quienes por otra parte ofrecían comida, y a quienes amortajaban con joyas y símbolos tanto paganos como cristianos, quizás porque querían asegurarse de que el difunto llegara a un sitio de descanso, ya fuera el Valhalla o el mismo cielo.
Marineros muy expertos, navegantes incansables, temidos por doquier, los pobladores del Norte, procedentes del frío, entendieron la divinidad a la medida de la propia fuerza, de la propia brutalidad.
Entre ellos, los conceptos del Mal y de la muerte se fueron asociando al frío, a la oscuridad de los largos inviernos y al propio Norte, la morada de los hielos oscuros. El Bien, sin embargo, era para ellos las fuerzas contra las que combatían para conquistarlas: la luz del sol, lo cálido, las tierras feraces.
Aesires: Nombre de los dioses hijos de Borr (Buri).
Asgard: Morada de los dioses, guardada por el gigante Gangler; albergaba también los palacios de Odín y de los héroes muertos (el Valhalla).
Balder: Hijo de Odín y Frigga, dios de la primavera, famoso por su belleza y amable carácter.
Berserk: Guerrero que recibe la furia asesina de Odín en la batalla. Hermod señalaba a los combatientes elegidos con la lanza Gungnir, y éstos veían su fuerza multiplicada, como es parodiado sutilmente en la película Eric el Vikingo, de Terry Jones.
Bifrost: El arco iris que servía de puente entre Asgard (morada de los dioses) y Midgard (la Tierra).
Bragi: Dios de la música, tañedor del arpa.
Brock: Herrero enano que, para demostrar que era más hábil que Dvalin, fabricó el anillo Draupnir, el jabalí Gullinbursti y el martillo Mjolnir.
Dvalin: Herrero enano que, a instancias de Loki, fabricó el barco Skidbladnir, la lanza Gungnir y un hilo de oro mágico para dar una nueva cabellera a Sif.
Frei: Uno de los Vanir, dios de la fertilidad, poseedor del jabalí dorado Gullin-bursti y del barco Skidbladnir, que navegaba tanto por los aires como por el agua y podía doblarse hasta que cupiera en un bolsillo.
Freya: Hermana de Frei, también Vanir, diosa benevolente y cazadora.
Frigga: Diosa de las nubes, esposa de Odín, equivalente a la romana Juno. Es la única, aparte de Odín, que podía sentarse en el trono Hlidskialf, desde el que se contemplaba toda la Tierra.
Ginnungagap: La sima primordial en el centro del universo, rodeada por Niflheim, Muspellsheim, Gladsheim y Vanaheim.
Gladsheim: Literalmente, "morada de los dioses". Erigida sobre las ramas de Yggdrasil, acogía a Asgard, Valhalla y las demás moradas de los Aesires.
Gungnir: Lanza mágica de Odín, irrompible e infalible, en cuya punta estaba el anillo Draupnir, emblema de la fertilidad. Era tan sagrada que no podía romperse un juramento hecho sobre ella. Una de las señales del Ragnarok era que su asta se rajaría.
Gylfi: Rey de Suecia que, según se cuenta en el Edda joven, viajó en sueños hasta las puertas de Asgard, donde el guardián Gangler le explicó la historia de los dioses. Gylfi fue el impulsor del culto a Odín en Escandinavia.
Heimdall: Vigilante que con su cuerno toca siempre una nota suave, excepto en el Ragnarok.
Hvergelmir: Manantial inagotable de agua hirviente de Niflheim. De él partían hacia la sima doce corrientes, llamadas Elivagar.
Idun: Diosa de la juventud, una de las Aesires.
Jötuns: Gigantes del hielo.
Loki: Dios maligno y experto en las artes de la mentira, máximo rival de Thor y Odín.
Mjolnir: Martillo con que Thor llamaba a la tempestad; fue forjado por el enano Brock, aunque Loki hizo que quedara corto de mango.
Muspellsheim: Reino del fuego elemental, situado frente a Niflheim, al otro lado de la sima.
Niflheim: Reino de la niebla, origen del frío y la oscuridad. De su centro brotaba el manantial Hvergelmir.
Odín: También llamado Wotan, dios tuerto que reinaba sobre el viento, y era guía de los líderes de los hombres y rey del panteón vikingo. Tenía el trono más alto de Asgard, llamado Hlidskialf. También representa la sabiduría.
Sif: Esposa de Thor, cuya cabellera dorada y más hermosa que el sol fue robada por Loki. Thor, enfurecido, obligó al dios ladrón a reparar el daño, cosa que Loki hizo con la ayuda de Dvalin.
Surtur: Gigante del fuego, gran enemigo de los Aesires y Vanires. Habitaba en el Muspellsheim.
Thor: Hijo de Odín y Jörd, dios del rayo, el trueno y la tempestad, principal campeón de los Aesires en su lucha contra el diablo Surtur y sus criaturas malignas.
Tyr: Hijo de Odín y Frigga; era dios de la guerra y la justicia, como la griega Atenea. Fue el único que se enfrentó al lobo Fenris, y permitió que le devorara la mano izquierda por haber roto su juramento, cuando los Aesires ataron a la bestia.
Valhalla: El paraíso escandinavo. A él iban los guerreros que se habían destacado y muerto en combate. En el Valhalla los héroes peleaban entre sí para prepararse para la llegada de Ragnarok, momento en que formarían el ejército de Odín; entre los combates celebraban banquetes en una mesa presidida por Odín y atendida por las valkirias.
Vanaheim: Hogar de los Vanas o Vanires, situado frente a la sima Ginnungagap.
Vanires: Dioses del océano y la fertilidad. Pelearon con los Aesires y se intercambiaron rehenes: Frei, Freya y su padre.
Volla: Sirvienta preferida de Frigga y representación de la abundancia.
Yggdrasil: Fresno que alberga el mundo de los dioses (Asgard), de los hombres (Midgard) y de los demonios.
Ymir: Primero de los gigantes y el mayor de ellos. Cuando Odín, Vili y Ve lo mataron, su sangre causó un diluvio que exterminó su estirpe. De su carne fue creado Midgard;


de su sudor, el océano; de su calavera, los cielos; de sus sesos, las nubes; con sus cejas se construyó una valla que rodeaba el mundo, y sus huesos y dientes formaron montañas y precipicios. Los bosques y las hierbas nacieron de su pelo.

1 comentario:

  1. ESTIMADOS HERMANOS:
    Solicito la difusion noticiosa a todos los sitios de internet y a todos los blogs como tambien a todos los noticieros mundiales de mi oprobio sexual con mi país Guatemala por unos impostores polares de un vórtice virtual que me especula apologalmente porque me adjudicaron de prevaricador quien es un disidente macabro que difiere a la suerte del pueblo con la lisonja de perplejarlos con mi secuela de calumniarme de violador sexual por una necrofilia parafílica popular de resarcirme fiasco.

    Atentamente:
    Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
    Documento de identificacion personal:
    1999-01058-0101 Guatemala,
    Cédula de Vecindad:
    ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
    Ciudadano de Guatemala de la América Central.

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